martes, 8 de marzo de 2016

LAS TRABAJADORAS CHILENAS Y LA REFORMA LABORAL: UNA MIRADA DE GÉNERO


  
Por Constanza Guerrero :: @coniguerreror 

“(…) Muchas se han incorporado a las sociedades masculinas, a los gremios. Son las más cultas: Han escuchado debates, y aunque suela contagiarlas la violencia de la asamblea de hombres, que rojea, tienen ya las manos sobre la carne viva del problema social (…)”

Gabriela Mistral.

Comienza marzo y el Congreso despierta del letargo estival propio de febrero con la negociación sobre las Indicaciones al proyecto de Reforma Laboral.

Han sido días tensos, lamentablemente para el gobierno de la Presidenta Bachelet y una de las Reformas clave de su administración. 

La Reforma Laboral – qué es en realidad una Reforma Sindical- representa con mayor claridad las posturas y conflictos al interior de la Nueva Mayoría y devela que el apoyo en bloque para avanzar con el Programa de Gobierno una vez más es incierto gracias a los sectores conservadores de la Democracia Cristiana, como los Hermanos Walker y el senador Andrés Zaldívar.

Desde los inicios de su tramitación, los temas más álgidos para consensuar los votos de apoyo han sido los relacionados al reemplazo en la huelga,  la extensión universal de beneficios, la negociación interempresa y la consideración de servicios mínimos, entre otros.

Pero… ¿Qué tan alertas hemos estado las trabajadoras y ciudadanas respecto a la afectación positiva o negativa que la  Reforma Laboral tendrá en nosotras?.

Recapitulemos.

Si realizamos un análisis en perspectiva podemos recordar que el ingreso del género femenino al trabajo remunerado formal es tardío en relación a nuestros compañeros. Ha significado luchar contra representaciones sociales asociadas a la familia, al rol de la mujer y la valoración de unos estilos de liderazgos por sobre otros, lo que nos ha permeado, asimilando e imitando aquellos estereotipos que son los mismos nos han oprimido históricamente.

El derecho al trabajo para las personas guarda directa relación con el desarrollo de la autoestima, la autorrealización, y el fortalecimiento de las relaciones sociales y afectivas. Más aún para las mujeres, implicando por tanto, un camino de autonomía y ejercicio de derechos ciudadanos con un cariz emancipatorio.

Asimismo, el bienestar de la economía no solo depende de la innovación o la tecnología, la articulación de un sistema funcional mucho tiene que ver con diversidad, con integración y equidad entre los miembros de la sociedad.

Es así como el origen de los modelos de relaciones laborales se vinculan con el reconocimiento de la desigualdad económica estructural entre capital y trabajo, considerando al trabajador como la parte más desfavorecida en cuanto a su poder de negociación, no es casualidad por ello, que esta Reforma posea como piedra angular de discusión las reglas de derecho colectivo.



No profundizaremos en los detalles perfectibles de la Reforma en su conjunto, sino más bien abordaremos en el objeto de este análisis, la brecha de género.

El proyecto de ley de Reforma Laboral pretende cumplir los convenios internacionales suscritos sobre libertad sindical, en especial los Convenios 87 y 98 de la OIT. El supraobjetivo es promover el desarrollo de relaciones laborales modernas, justas y equilibradas, de ahí la trascendencia de poner atención a las siguientes cuestiones.

Tiempo atrás, en la discusión parlamentaria esto fue mejorado, y es por ello que se aprobó por parte de la Comisión de Trabajo de la Cámara Baja, la indicación realizada por los diputados socialistas Denisse Pascal y Osvaldo Andrade, respecto de una cuota de género de 30% en las directivas de los sindicatos, en las federaciones y confederaciones. Asimismo, el pasado miércoles se presentó ante el Senado en el mismo tenor,  indicaciones con la finalidad de agregar al artículo 231 del CT una mayor cuota de género en la conformación de sindicatos, aumentando la proporción a un tercio de mujeres, directoras, del total de integrantes del directorio del sindicato. En el mismo sentido, se aumentó idéntica cuota de género en el artículo 272 sobre la conformación de federaciones y confederaciones y en el artículo 278 sobre las centrales sindicales.

Sin duda, esta moción significa un tremendo avance normativo en cuanto a igualar la participación femenina en las organizaciones sindicales. Por derivación, simbolizará una mayor representatividad de las exigencias de las trabajadoras en cuanto a sus propuestas y derechos.

Este aumento en la cuota de género es una excelente señal para aminorar y estandarizar las cifras expuestas por la Dirección del Trabajo respecto a la  tasa de sindicalización que evidencian la subrepresentación de un sector que constituye el 40% de la fuerza de trabajo ocupada con potencial de sindicalización (mujeres con 12% aprox. del cual sólo el 24% son dirigentas sindicales).

No es casual señalar la inclusión de los conceptos de “directores y directoras” en la modificación de dichos artículos, cuestión que no se consigna de igual manera en el resto de las indicaciones presentadas.

Por otro lado, ya en indicaciones anteriores la Comisión de Trabajo del Senado aceptó la propuesta para que las negociaciones colectivas puedan incluir acuerdos que fomenten la corresponsabilidad del cuidado entre madres y padres trabajadores. Si bien este también es un progreso, resulta aún demasiado limitado pues afecta sólo a quienes negocian colectivamente (6,4% de los asalariados privados).

Otro gran avance del proyecto, es el requerimiento de la planilla de trabajadores y las funciones que desempeñan como también la información financiera de la empresa.  Este derecho de acceso a la información  debiese contribuir a combatir las estratificaciones ocupacionales y las brechas de remuneración existentes en materias de género.

Desde 1952 que la OIT consagró la obligación estatal de promover y garantizar la igualdad en la remuneración de la mano de obra masculina y femenina por trabajos de igual valor (Convenio N° 100 OIT.), convenio que Chile ratificó en 1971.  Recién en 2009 entró en vigencia la Ley N°20.348 de igualdad salarial entre hombres y mujeres, la cual, sin embargo, no ha dado los efectos esperados.

Por último, he aquí la mayor omisión de la Reforma Laboral. El proyecto no modifica el artículo 203 CT que establece el “Derecho a Sala Cuna” como una obligación de aquella empresa con sus trabajadoras en caso de que sean 20 o más empleadas. Dicho artículo causa desempleo y menores salarios para las mujeres, pues se transforma en un impuesto a la contratación femenina, desincentivándola. 

Es perentorio rediseñar el sistema de protección de la Maternidad, de manera que el reconocimiento de la conciliación  trabajo - familia una realidad, pues su modificación igualaría los costos de contratación por género.

Finalmente, la Reforma Laboral aún está lejos de alcanzar los estándares de igualdad saludable para una sociedad equitativa, pero se instala como una acción afirmativa destinada a acelerar un proceso que, además de lento, no ha ocurrido cuando se lo ha dejado a la voluntad y  al mérito de los empleadores.




La igualdad de género debe estar presente y ser un punto estratégico en la discusión y este es el momento para establecer parámetros colectivos de igualdad, que se concreten en salarios y beneficios, estructuras laborales funcionales e integras, posibilidades reales de ascenso profesional, acceso a los puestos de trabajo, capacitaciones, prevención de accidentes y del acoso sexual y laboral, protección a la maternidad y conciliación entre trabajo y vida personal.


Lo fundamental, entonces, es hacer converger los esfuerzos para acelerar el cierre de brechas tanto en materia de sindicalización como de la participación en instancias de decisión sobre los destinos colectivos ya que avanzar en esta materia no es solo  fundamental para garantizar la inserción plena de las mujeres en el mercado laboral, sino que es un desafío de índole cultural para toda la sociedad.

2 comentarios:

  1. Detallada y crítica mirada sobre esta comentada reforma laboral que pese a los esfuerzos de diversas areas no logra salir bien a flote. Me gustó el especial énfasis con respecto al Derecho de Sala Cuna y la mirada de la autora para comprender mejor esta brecha de género.

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  2. Clarificador artículo. Ojala se avance en este tema q tanto afecta a la mujer q trabaja fuera de su hogar.

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